Colombia

¿El uribismo está llegando a su fin?

¿El uribismo está llegando a su fin?

En los últimos años se ha presenciado la hegemonía vencedora del uribismo en el país, con candidatos de centro, de derecha y de ultraderecha que han logrado establecer su política de miedo, impugnación, manipulación del poder, acomodo de leyes a su antojo, entre otras. Todo esto con el fin de privilegiar a unos pocos.

Aunque en las últimas presidenciales quedó un sinsabor porque fue elegido el candidato que dijo Uribe, con lo que se pudo vislumbrar el favoritismo del voto popular en Colombia por los aspirantes que él pone a dedo. Por ejemplo, antes de los comicios, muy pocas personas conocían a Iván Duque, pero después de ganar la elección interna en el Centro Democrático empezó a conseguir renombre. ¿Cómo es posible que un desconocido en menos de seis meses obtenga popularidad suficiente para ser presidente?

Pues bien, la publicidad engañosa, las propuestas prometedoras y “la imagen que representa a los jóvenes” hicieron que millones de colombianos creyeran en su discurso: engañoso, egocéntrico y populista. Así se desencadenó una fuerza de votos que de manera exponencial le consiguieron la victoria. Sin embargo, hoy, después de dos años de gobierno o desgobierno, esos millones de personas que confiaron su voto por el que dijo Uribe se sienten engañadas, vulneradas y ofendidas, ya no creen en políticos y, sobre todo, si son afines al uribismo.

Como es evidente, en las elecciones del año 2019 para elegir alcaldes y gobernadores el Centro Democrático fue el gran perdedor, ya que no consiguió posicionar políticos en la gran mayoría del país. Por ejemplo, solo quedó con dos gobernaciones y logró llegar a otras cinco, pero con alianzas de otros partidos políticos. Y para el caso de alcaldías solo alcanzó una.

Además, es que en estos dos años se ha visto el uribismo en toda su plenitud: desigualdad social, corrupción, clientelismo, elección a dedo, desempleo, favorecimiento a los grandes empresarios, olvido a las pequeñas y medianas empresas, entre muchas cosas más. Esto ha desatado la ira social, que se ve materializada con la protesta social, protesta que el mismo uribismo (por no decir gobierno) quiere deslegitimar.

Para colmo de males, ahora sale el eterno presidente por sus redes sociales a decir que: “A Colombia lo está invadiendo el comunismo y socialismo, se viene un fenómeno llamado neochavismo, deben votar por el candidato que yo les diga, para que no pase nada de esto”. Comentarios de esta índole han desatado todo tipo de pensamientos, donde es evidente que el colombiano promedio ya no cree en sus mentiras y artimañas para seguir en el poder.

Así mismo, la desaprobación del uribismo se ha manifestado en todos los lugares (redes sociales, noticias de televisión, diarios, revistas, fuentes de información internacional, etcétera), generando una nueva era en la política colombiana, buscando candidatos que logren cambiar la política uribista que nos ha gobernado durante los últimos 20 años.

En ese sentido, después del nefasto gobierno de Iván Duque se cuestiona uno: ¿le debemos agradecer al actual presidente porque nos mostró la realidad del uribismo y la bajeza a la que pueden llegar con tal de mantenerse en el poder?, ¿porque en su gobierno se dio captura a quien ha eludido la justicia durante los últimos años?

Finalmente, en 2022, Colombia decidirá sí definitivamente jubila a Uribe o lo mantiene con vida política por cuatro años más. Según el último informe del Centro Nacional de Consultoría (CNE), serán los votantes radicales quienes elijan al próximo presidente de Colombia.

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Noticiero Digital

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